dimecres, 1 de juny del 2011

Días de recuperación

Se acabaron los tratamientos. El día 21 de diciembre me dijeron que ja no había duda, al parecer estaba curada, aunque eso no evitó que me hicieran varias resonancias. Son desagradables, pero supongo que es lo que tocará durante unos años.

La recuperación es lenta, muy lenta, y no me dejan trabajar. Además tengo una pensión de mierda...
Aún así soy afortunada, ya que puedo hacer cosas, puedo salir sola a la calle, cocinar, que hace meses era impensable.

He cambiado mucho, en algunos aspectos para bien, soy más generosa, algo que me ha enseñado Rafa, mi marido, soy mejor persona, más empática.
Quiero cada día más a los mios, y prefiero echar de más a las personas que de menos, porque a veces se echa de menos a algunas personas que creías que estarían a tu lado. Por otra parte, también creía que habría personas que no tendría a mi lado y me sorprendieron estando. Esos son los que valen la pena.

Un recuerdo muy especial a mi tía, Encarna, que a  pesar de todo lo pasado, se alegraba mucho cada vez que le decía que me encontraba mejor. Siento que no lo hayas superado, no hemos podido tomarnos ese café, ni ir a ese spa que nos prometimos.